SU FIGURA A LA LUZ DE

LOS OBISPOS CONSULTADOS

 

Al solicitar la apertura de la Causa de Canonización, el entonces Arzobispo de Madrid–Alcalá, Cardenal D. Ángel Suquía Goicoechea, después de afirmar que el Siervo de Dios Manuel Aparici falleció en olor de santidad, le dice a su Emma. Rvdma. Cardenal Angelo Felici, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos:

«Consultados los señores Obispos de la región eclesiástica, así como los que conocieron y trataron con el Siervo de Dios, coincidieron en la oportunidad de la Causa [1] con términos altamente laudatorios por su ejemplar labor de dirigente de la Juventud de Acción Católica y posterior actividad sacerdotal en ese mismo campo de apostolado.

»Conocí a D. Manuel y pude admirar su obra entre la juventud, así como su vida ejemplar y gran espiritualidad en la dirección de jóvenes y sacerdotes, por lo que le hacen merecedor de los más grandes elogios. Puedo asegurar a Vuestra Eminencia Reverendísima que la fama de santidad del Siervo de Dios está viva en la Archidiócesis y también difundida en otros pueblos y regiones [2].

»En mi opinión, no existe duda sobre la oportunidad de su Canonización. Sus virtudes, que todos admiraron, su ilimitada dedicación al apostolado, su fe inquebrantable en la Divina Providencia, arrastraron a muchos jóvenes a seguir su ejemplo e incluso a abrazar el sacerdocio [3], llegando algunos al Episcopado» [4].

  «Estimo seriamente –afirma Mons. Maximino Romero de Lema– que esta Canonización será provechosa para la Iglesia, ejemplo para la juventud y para los sacerdotes. Como Presidente de la Juventud de Acción Católica, su vida fue siempre ejemplar. Y los años de su sacerdocio estuvieron marcados por una espiritualidad profunda, con mucho sufrimiento» [5].

«Muchísimos católicos españoles y muchos hombres de buena voluntad conocieron directamente o han oído hablar de D. Manuel ...

»De sus virtudes humanas, cristianas y sacerdotales en grado heroico huelga insistir. Son de sobra conocidas. Y lo mismo cabe decir de su santa muerte, que sobrevino tras larga y penosa enfermedad, vivida con temple espiritual de santo, en agosto de 1964.

»Sería un gran bien para la Iglesia y para el mundo el reconocimiento de la santidad en hombres como éste. Particularmente en los tiempos presentes, cuando urge revitalizar la Acción Católica, habida cuenta de la falta de ardor y del debilitamiento de la conciencia misionera en no pocos espíritus de la Iglesia.

»Vivimos tiempos recios. La conciencia cristiana de los seglares se ha desarrollado mucho en lo que se refiere a la colaboración con la Jerarquía en tareas intraeclesiales, pero se nota un absentismo preocupante en la presencia cristiana seglar en los distintos ámbitos de las realidades temporales, lo que ya fue señalado por el Papa en la exhortación pastoral y apostólica postsinodal Christifideles laici.

»¿No es, además, D. Manuel un ejemplo a imitar por los sacerdotes seculares diocesanos?

»En ambos sentidos es importante la Canonización ... de este gran varón cristiano y apostólico. Supondría un fuerte aldabonazo para el despertar de la conciencia del sacerdote y del laico en la Iglesia» [6].

  « ... Manuel Aparici ... fue un laico ejemplar, que en sus años de Presidente de la Juventud de Acción Católica dio un impulso definitivo a la Acción Católica juvenil comprometiéndola a fondo con Jesucristo y su Iglesia. Su ejemplo personal supuso no sólo el avance definitivo del apostolado seglar en España, sino que influyó en la aparición de numerosas vocaciones sacerdotales y religiosas en todo el país, y entre ellas la mía.

»De su testimonio cristiano y apostólico yo subrayaría el valor que dio siempre a la oración, practicada diariamente por él durante varias horas, su servicio a la Iglesia, a la que quería apasionadamente, y su espíritu jerárquico, que tanto bien hizo a seglares y sacerdotes.

» ... Su conclusión favorable, [la de su Causa de Canonización] harán un gran bien al pueblo cristiano y a tantas personas que le conocieron y se animaron a seguir sus pasos» [7].

  « ... Siendo yo ya sacerdote, no dejé de seguir su trayectoria vocacional y cristiana …

»Sería un estímulo para la juventud actual conocer la figura de Manolo, en aquel contexto e incluso con todas las connotaciones patrióticas que lo religioso tenía por aquellos años [8]. Porque, en medio de todo ello, lo que sobresalía era la fe, la oración, la esperanza de renovación de la Iglesia en nuestra nación y particularmente de una juventud que, gracias a Manolo y a tantos otros jóvenes apóstoles, supo dar a la Iglesia muchos y excelentes sacerdotes y Obispos» [9].

El 27 de marzo de 2013, miércoles santo, Su Santidad el Papa Francisco I fió en el Vaticano el decreto de sus virtudes heroicas, lo que equivale a su declaración de Venerable, paso previo a la beatificación tras un milagro, por su intercesión, comprobado. Pidamos al Señor que, si es su voluntad, se realice así para bien de su Iglesia.

[1]  Todos los Obispos consultados y todos los testigos se pronunciaron favorablemente a la introducción de su Causa de Canonización. Estiman seriamente que su Canonización será provechosa para la Iglesia: ejemplo para la juventud y para los sacerdotes y piden al Señor quiera llevar adelante la misma.

[2]  «Estimo –declara, por su parte, Mons. Maximino Romero de Lema– que la fama de santidad tiene un fundamento sólido. Por eso estoy escribiendo estas líneas». Opinión ésta que comparten otras muchas personas, testigos y no testigos. Y esa fama de santidad la tenía tanto en vida como a la hora de su muerte y después de su muerte como veremos detenidamente en el Capítulo XII: «Hombre de virtudes heroicas, profunda vida de oración y fama de santidad).

[3]  «En pleno sol del mediodía –decía Manuel Aparici– no pueden verse las manchas del sol. Así, al contemplar el sacerdocio en la plena luz de su grandeza no podremos reparar en las pequeñas manchas de algún sacerdote» (Mons. Jesús Espinosa Rodríguez).

[4]  Algunos Obispos fueron dirigidos suyos, otros lo tuvieron o lo tienen como modelo y muchos de ellos fueron amigos.

[5]  Al entonces Delegado Diocesano de Madrid para la Causa de los Santos, Mons. Marcos Ussía, le decía con fecha 17 de diciembre de 1994: «Me había informado antes del verano que se había iniciado la Causa de Aparici, y me alegró mucho esta noticia, pues yo, como dije en vi voto, le tengo por verdadero santo ... ».

[6]  Mons. Manuel Ureña Pastor. Entonces Obispo de Alcalá de Henares, en la actualidad Obispo de Cartagena–Murcia.

[7]  Mons. Mauro Rubio Repullés.

[8]  Aunque creemos que no es necesaria la observación, nos permitimos, sin embargo, rogar al lector tenga muy presente –el momento histórico y sus circunstancias que le tocó vivir a Manuel Aparici– a la hora de enjuiciar su figura, su vida y su obra; juicio que no debe ni puede hacerse utilizando parámetros actuales. «Fue un hombre de Dios en momentos tan críticos de España. El impulso y la orientación que él imprimió en aquellos largos años de 1933 a 1936 desde Madrid y después desde Burgos hasta 1939 y seguidamente en Madrid, contemplados desde hoy, adquieren una dimensión providencial e histórica para cuantos los hemos vivido» (Mons. Maximino Romero de Lema).

[9]  Mons. Rafael González Moralejo. Obispo Emérito de Huelva.

Peregrinar es caminar por Cristo al Padre, a impulsos del Espíritu Santo, con la ayuda de María y llevando consigo a los hermanos".

 

Manuel Aparici.

Este sitio se actualizó por última vez el 24 de julio de 2013

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